En el salón, el aire cargado de gemidos. Maude y Nadia enredadas en la mesa baja, lenguas devorando sexos. Sus cuerpos se retuercen. Yo, sentado, corazón latiendo fuerte. Yanis a mi lado. Su mano roza mi polla. Dura ya por el espectáculo. Dudo. Miro a Maude. Sus ojos, entre las piernas de Nadia, me dicen: ‘Prueba’. El miedo aprieta el pecho. ¿Y si me gusta? ¿Y si no vuelvo atrás? Su palma envuelve mi verga. Tibia, firme. No la aparto. Late más rápido mi pulso. Deseo y pánico se mezclan. Suavemente me masturba. Piel contra piel masculina. Extraño. Nuevo. Excitante. Tiro de su piel, recubre mi glande. Palpa mis huevos con delicadeza. ¿Qué hago? Extiendo la mano. Toco su polla. Gruesa, tiesa. Se endurece más. Nos pajeamos mutuamente. Ritmo lento. Nervios en la garganta. Sudor frío en la espalda. No hay marcha atrás. El tabú se rompe aquí, ahora.
Su boca desciende. Caliente, húmeda. Envuelve mi glande. Lengua gira. Aspira. Dios. Sensación brutal. Como una felación femenina, pero… diferente. Más profunda, sin pudor. Cabeza negra sube y baja. Veo su nuca moverse. Mi polla explora su garganta. Ondas de placer me recorren. Piernas tiemblan. Quiero correrme ya. Pero no. Él se detiene. Se yergue. Su pubis ante mí. Polla erecta, masiva. Glande brillante. Invitación muda. Corazón desbocado. ‘¿Qué pierdo?’, pienso. Lengua sale. Toco su piel. Suave, sedosa. Méat salado, como esperma de Maude. Lamo el borde. Burbuja de sabor prohibido. Abro boca. Lo engullo. Apenas el glande. Duro, caliente. Chupo. Aspiro. Maladroite al principio. Dientes rozan. Él gime bajo. Progreso. Lengua lame frenillo. Sabor a hombre invade. Mareo de excitación. ¿Soy yo? ¿Esto? Explosión sensorial. Cada vena palpita en mi boca. Nueva adicción nace.
La aproximación temblorosa
Después, vacío y plenitud. Me retiro. Polla suya reluciente de mi saliva. Nos miramos. Cumplido el rito. Nadia cabalga mi verga luego, pero ya nada es igual. Inocencia rota. Descubro capas mías ocultas. Miedo disuelto en placer. Maude me besa, sabe a Nadia y a mí. Orgasmo compartido. Sperma chorrea. Realidad supera fantasías escritas. Ahora soy otro. Adulto en placeres sin límites. Nervios calmados, pero eco persiste. Corazón late distinto. Puertas abiertas. Amor por Maude intacto, amplificado. Esto nos une más. Fin de tabúes. Inicio de horizontes salvajes.