Mi primera vez con un hombre: el roce prohibido que lo cambió todo

En el salón, el aire cargado de gemidos. Maude y Nadia enredadas en la mesa baja, lenguas devorando sexos. Sus cuerpos se retuercen. Yo, sentado, corazón latiendo fuerte. Yanis a mi lado. Su mano roza mi polla. Dura ya por el espectáculo. Dudo. Miro a Maude. Sus ojos, entre las piernas de Nadia, me dicen: […]