En la habitación de Nina, sobre nuestra gran cama improvisada. Marzo. Sola con Zineb. Desnudas, como siempre. Hablamos de esa noche inolvidable. Sus caricias en mis pechos. Su dedo en mi coño, probando mi jugo. Discutimos. La acuso fuerte. Esa ‘límite infranqueable’ es una idiotez. Para mí, me hizo el amor. Ella niega. Solo amistad. Mi corazón late desbocado. Siento que la amo como a Nina. Se lo digo. Revelación brutal. Me excita. Mi concha se moja dramáticamente. Imagen fugaz: mi cara entre sus piernas, bebiendo su néctar. La suplico. No soy así. Me acusa de arruinar la amistad. Jura que lo que vive con nosotras basta. Me canso. La llamo idiota. Ella, puta. Palabras duras. Nos paramos. Lágrimas. Lloramos como niñas. Minutos después, nos abrazamos. Perdón. La aprieto fuerte. Fricciono su espalda. Sus lágrimas en mi hombro. Mis ojos húmedos. Mi hombro mojado. Mi entrepierna, también. Pero de jugos. Beso su cuello. Ella se seca los ojos. Sus dedos rozan mis nalgas por torpeza. Tristeza, codicia, rabia. Temblo. Mi vientre se enrosca. Pechos contra pechos. Sus pezones finos rozan los míos. Duros. Late mi clítoris. No aguanto. Pero ella se duerme. Cabeza en mis rodillas. Le acaricio el pelo. Sus rizos me cosquillean el vientre. Bella dormida. Su curva expuesta. Fositas sobre su culo. Hipnotizada. La amo más que a Nina, ahora. Karen entra. Ve mis ojos rojos. Le cuento todo. Se sienta. Nos acaricia la cabeza. Hombro para llorar. Nina llega. Zineb aún duerme en mis muslos. Le explicamos. Mi amor por Zineb. No celos. Nina nos ama a todas igual. ‘Amor sexual de amistad’ con ellas. Conversación loca. Lágrimas más. Consuelos. Noche cae. Matratas juntas. Cuatro desnudas. Nos dedicamos. Mi mano roza pieles. Nadie rechaza. Bésos suaves. Caricias gentiles. Toda la noche. Duermo a las cuatro. Sé que algo se rompió. Nervios en el estómago. Miedo a perderlo todo. Pero deseo quema. No hay vuelta atrás. Sus cuerpos cerca. Calor. Sudor. Rozes accidentales. Electricidad. Corazón galopa. Suspiros. Manos tiemblan. Primera vez que toco sin límite. Zineb despierta un poco. Su mano en mi cadera. No se aparta. La miro. Ojos soñolientos. Sonrisa tímida. Mi dedo roza su muslo. Sube lento. Ella jadea bajito. Piel de gallina. Mi boca en su oreja. Susurro. ‘Déjame’. No responde. Pero abre piernas un poco. Primer contacto. Mi mano llega a su monte. Pelos rizados. Húmeda ya. Dedo resbala. Entra suave. Su ano. ‘Anisada’. Gime. Maladroite. Tiembla. Yo también. Explosión. Sensaciones nuevas. Su calor aprieta mi dedo. Saco jugos. La pruebo. Salado, dulce. Adictivo. Nina y Karen miran. Se tocan. Yo lamo su cuello. Ella me besa torpe. Lenguas chocan. Corazón explota. Batallamos. Sudorosas. Piernas enredadas. Mi clítoris contra su pierna. Frotamos. Orgasmo viene. Rápido. Fuerte. Grito ahogado. Ella después. Convulsiona. Abrazo. Lágrimas felices. Después. Silencio. Agotadas. Piel pegada. Sueño profundo. Algo cambió. Inocencia rota. Mundo nuevo. Amamos sin etiquetas. Plenitud. Miedo disipado. Solo deseo. Y ternura. Ahora todo fluye. Cuerpos libres. Primer paso. Irreversible.