Mi primera vez con Ophélie: el polvo prohibido en la cocina

En la cocina, el corazón me latía a mil. Ophélie acababa de volver del garaje, meneando ese culito perfecto. Ludovic estaba arriba, bajo la ducha. El agua corría. Yo no aguantaba más. Saqué la polla, tiesa como una barra, y empecé a pajearme delante de ella. Sus ojos se clavaron en mi verga nervuda, curvada […]
Mi primera vez con Johanna: Terror, deseo y entrega total

En su apartamento mugriento, menotté a un sillón viejo. El corazón me late como un tambor desbocado. Johanna me mira con ojos juguetones, pero sé que soy su prisionero. ¿Policía? ¿Mafiosa? No importa. Su cuerpo se mueve lento, quitándose la blusa. Sus tetas enormes saltan libres, push-up negro cayendo al suelo. El pulso se acelera. […]