Mi primera vez con Johanna: Terror, deseo y entrega total

En su apartamento mugriento, menotté a un sillón viejo. El corazón me late como un tambor desbocado. Johanna me mira con ojos juguetones, pero sé que soy su prisionero. ¿Policía? ¿Mafiosa? No importa. Su cuerpo se mueve lento, quitándose la blusa. Sus tetas enormes saltan libres, push-up negro cayendo al suelo. El pulso se acelera. […]