Mi Primera Exhibición Audaz en los Baños del Café

Mujer en lencería

Después de esa tarde loca, llamé a Camille para desahogarme. El corazón aún me martilleaba. ‘¿Qué piensas de nuestra tarde?’, le pregunté. ‘Deliciosamente agradable’, dijo ella. ‘Estas sensaciones nuevas me transportan. Mañana quiero más. ¡Hace dos días no sabíamos qué era una polla y hoy ya tenemos técnica!’ Reí, nerviosa. Recordaba su garganta tragando semen. […]