Mi primera vez cruzando la línea: el masaje prohibido con Magali

Subí las escaleras de cuatro en cuatro hasta el tercer piso. El ascensor estaba averiado. Mi corazón martilleaba en el pecho. Cuatro días de espera. Mensajes calientes con Magali. Ahora, aquí. Toqué el timbre. La puerta se abrió. Ella, camisa roja, falda negra. Delgada, pechos pequeños, piernas finas. Unos cuarenta. Sonrisa alegre, juguetona. Me invitó […]