Mi Primera Vez en el Podólogo: La Tentación que Rompió mi Rutina

Soné a las 17:55 en la puerta del podólogo. El calor del día me había hecho ducharme antes. Agua fría en mi piel. Cuarenta y cinco años, dos partos, pero aún me miro con orgullo. 1,65 m, 62 kg, curvas suaves, piernas firmes de correr, culo redondo. Senos 95B libres bajo la bata blanca ceñida, […]