Mi Primera Vez en las Profundidades: El Beso de las Néréides

Estaba en la playa, pies hundidos en la arena tibia, el agua lamiendo mis tobillos. El sol ardiente secaba la ceniza de mi piel, pero el corazón me latía desbocado. Poseidón me había dejado allí, desnuda aún, con las néréides acercándose. Sus cuerpos escurridizos, semihumanos, brillaban como perlas vivas. Sentí el primer escalofrío: miedo y […]