Mi primera sodomía con Gwen: el culo virgen que abrió mis horizontes

En la cama de Gwen, ese viernes eterno después de HEC. Cuatro días solos. Ella, desnuda como siempre, gazela fina y firme. Mi verga ya dura solo de mirarla. Pero hoy, su regalo: un tubo de gel lubricante y un cono de bolas crecientes. Su roseta me obsesiona hace meses. Dedos ahí la vuelven loca […]