Mi primera vez salvaje: esposas, nalgadas y placer prohibido en la habitación del hotel

Entro en la habitación 31 del hotel. El corazón me late fuerte, como un tambor en el pecho. Cierro la puerta y respiro hondo. El aire huele a limpio, impersonal. Me miro en el espejo: falda negra corta, top escotado, tacones altos. Sexy, como él pidió. Me tumbo en la cama grande, subo el volumen […]