Mi primera ducha blanca: el nain Gruñón y Blancanieves

Llegué al taller de Sandrine en el 9º arrondissement con el corazón latiendo fuerte. Tardé un poco. Ella me miró con ese sonrisa salvaje, conquistadora. ‘¡Desnúdate y ponte esto!’, ordenó. Culotte de pijama, camiseta con ‘Gruñón’. ¿Por qué Gruñón? No soy gruñón. O sí. Luego el máscara: bonete, barbas. Nain. El tema era Blancanieves. Nervios […]