Mi primera caricia prohibida con el ciego: El despertar sensorial

Me siento en el sillón de lectura. El corazón me late fuerte. Son las cinco de la tarde. Llego sudada, sin bragas. Las dejé en la guantera del coche, un impulso loco. El aire huele a él. Su voz suave me desarma. ¿Volverá a leer mis pensamientos? Me tiemblan las manos al abrir el libro. […]