En el sofá de terciopelo burdeos de su loft abandonado. El aire cargado de humo y sangre. Sérène, desnuda, tumbada como una diosa punk. Sus tetas enormes, firmes, piercings brillando. Yo, con el corazón latiendo como un tambor punk. Cuatro años siguiéndola. Salvada de un garou. Ahora, aquí. Nervios me trepan la espalda. Sudor frío. Mi polla ya dura bajo los vaqueros. Ella me mira con ojos dorados. ‘Ven, chaval’. Su voz ronca. No hay marcha atrás. Me acerco. Manos temblando. Toco su pie. Masajeo. Siempre lo hago. Pero hoy, subo. Piernas musculosas. Piel fría, pero quema. Ella arquea la espalda. Tetas se alzan. Pezones duros. Miedo y deseo chocan en mi pecho. ¿Y si me muerde? ¿Y si muero gozando? Respira hondo. Huelo su perfume: cuero, tabaco, eternidad. Se incorpora. Boca negra. Labios carnosos. ‘Quítate la ropa’. Obedezco. Pantalones caen. Polla salta, palpitante. Primera vez con ella. Inocencia humana a punto de romperse.
Sus dedos fríos rodean mi verga. Maladroite al principio. Aprieta demasiado. Gimo. Dolor placentero. ‘Tranquilo, humano’. Se ríe, crocante. Me empuja al sofá. Se sube encima. Sus tetas pesadas rozan mi cara. Pesan como sueños húmedos. Chupo un pezón. Piercing metálico en la lengua. Salado. Ella gruñe. Baja. Coño liso, húmedo de excitación vampírica. Frota contra mí. Entrada lenta. Aprieta. Virgen ya no. Dolor agudo. Estrecha como puño. Bombeo torpe. Nervios me fallan. Ritmo irregular. Ella cabalga. Firme. Tetas rebotan. Golpean mi pecho. Sudor mío mezcla con su frescura. Acelero. Corazón explota. Sensaciones nuevas: frío eterno envolviendo calor humano. Sus colmillos rozan mi cuello. No muerde. Aún. Grito. Viene. Semen caliente inunda su interior muerto. Ella aprieta. Orgasmo la sacude. Rugido animal.
La aproximación: Tensión en el sofá
Después, vacío dulce. Yacemos pegados. Semen gotea de su coño. Manchas en terciopelo. Inocencia rota. Ahora sé el sabor prohibido. Su cuerpo imposible. Tetas aplastadas contra mí. Fumo una de sus cigarras. Ella acaricia mi pelo. ‘No estuvo mal, chaval’. Risa mía nerviosa. Mundo cambió. Garous, demonios, sangre. Pero esto: placer crudo, primera vez con una eterna. Huella en mi alma. Cada noche la busco. Adicto. Adulto en sombras. Nervios se fueron. Queda hambre eterna.