El ascensor sube al séptimo piso. Mi corazón late fuerte, como un tambor en el pecho. Lisa y Joséphine a mi lado. Sus perfumes me envuelven. Manos frías rozan mi piel. No hay vuelta atrás. Alea jacta est.
En el restaurante, todo empezó inocente. Mezzés, shisha, risas. Pero sus ojos ríen con malicia. Lisa, ojos avellana, escote profundo que invita a pecar. Joséphine, morena de ojos azules, blusa blanca tensa sobre pechos generosos. Me invitan a su mesa. Rechazo al principio. Maladroite, torpe. Pero su insistencia me atrapa. ‘Únete’, dice Lisa. Compartimos vino. Charla ligera. Mi mirada traiciona, baja al escote. Ellas lo notan. Sonríen.
La aproximación: nervios y deseo incontrolable
Se levantan a los baños. Sus caderas ondulan. Faldas ceñidas marcan culos perfectos. Piernas bronceadas, botas elegantes. Mi polla se despierta. Intento calmarme. Decido irme. Pero Lisa: ‘Prueba el Kefraya en mis labios’. Se inclina. Beso suave, lengua caliente. Sabe a vino y promesa. Joséphine toma mi mano. Lobby, fuente, ascensor. Nervios me aprietan el estómago. ¿Qué coño hago? Excitación gana.
Puerta de la habitación. Tarjeta en la cerradura. Lisa me empuja al muro. Baja mi pantalón. Mi verga dura como gancho. ‘Me encanta esto’, susurra. Joséphine enciende luz, se sienta en el sillón. Observa.
Lisa lame mi glande. Labios calientes, lengua juguetona. Manos frías en mis huevos. Sensación divina. Miro su escote en contrapicado. Pechos perfectos. Bajo la vista: Joséphine en la cama, boca abajo. Jupe subida, sin bragas, solo medias con encaje. Se frota, se toca. Sus tetas enormes bailan. Intento retenerme. ‘¡Córrete en mi boca!’, ordena Lisa. No aguanto. Explosión brutal. Cabeza gira. Jugo en su garganta.
El instante: explosión de placer prohibido
Me derrumbo en el sillón. Lisa sube a la cama. Joséphine: ‘Échate, abre las piernas’. Lisa sin panties. Coño húmedo brilla. Joséphine lame, dedos exploran. Lisa gime, respira agitada. Mi polla revive. Dura de nuevo. ‘Tócate viéndonos’, pide Joséphine. Obedezco. Lisa eyacula gritando.
Joséphine a cuatro patas. ‘Fóllame profundo’. Coño empapado. Empujo. Caderas anchas. Golpes fuertes hacen temblar sus tetas. Cara en almohada, gime salvaje. Lisa se masturba viéndonos. Ritmo acelera. Sensaciones queman. Vuelvo a correrme dentro. Gritos sellan el clímax.
Nos derrumbamos. Olor a sexo suave. Cigarrillos. Silencio cómplice. Animal, puro. Clim me eriza la piel a Lisa. Sonrisas. ‘Sin números, solo recuerdos’, dice. Se van. Puerta cierra.
Quedo solo. Cama revuelta. Recuerdos queman. Primera vez así. Dos mujeres. Perdí control, gané placer. Inocencia rota. Mundo nuevo abierto. Corazón aún late fuerte. Beyrouth me marcó para siempre.