Temblaba al subir las escaleras del 269. El corazón me latía fuerte, picotazos en la piel. Pensaba en Harold, en nuestras locuras con Laure. Pero esto era nuevo. Desconocido. Excitante. Me miré en el espejo antes de salir: pechos firmes, vientre plano, pubis rubio, culo saliente. La foto desnuda que envié los convenció. Ahora, los primeros ensayos.

Entré al despacho. El director, alto, cuarentón, mirada franca. Preguntas directas: ¿Has rodado? No. ¿Por qué? Quiero probar, ver el reverso. Sonrió. Hablará de follar con extraños, felaciones, sodomías. ¿Practicas anal? Sí, me excita. Me llevó al plato. Luz cegadora, cámaras, técnicos. Tres hombres desnudos, una chica de 26, Sylvie, también al natural. Explicaban la escena.

La Aproximación: Temblores de Deseo y Miedo

‘Todos al plato, silencio’. Un actor se masturbaba. Ella se arrodilló, tragó la polla, gimiendo. Otro la penetró por detrás de un golpe. Camarógrafos a 30 cm, flashes. Ella chupaba toda la verga, jugaba con huevos. Él la follaba rítmico, salida brillante de jugos. Él eyaculó en su cara, boca abierta. Luego, sodomía: verga en el culo, desapareciendo. Fascinada, no podía moverme. ‘Ve a vestuarios, es tu turno’, susurró el director.

En el baño, me desnudé. Gel en el ano, dedo dentro, palpitante. Me llamaron. Nervios en pico, no hay vuelta atrás. Deseo ardía.

El Instante: Explosión de Sensaciones Prohibidas

Subí al plato desnuda. Corazón desbocado. El actor, polla en mano. Me arrodillé. Tomé su verga, piel atrás, glande rosa. Boca redonda, gemí al meterla. Mitad primero, luego toda. Saliva, lengua en huevos. Él jadeaba. El otro detrás, guió su polla en mi coño. Empujón seco, entro de golpe. Reboté. Sensación brutal: llena, estirada, expuesta ante todos.

Cámaras ronroneaban, close-ups en mi boca tragando polla, coño tragado. Él sacó, masturbó, chorros calientes en mi cara, boca. tragué parte, lengua fuera lamiendo. Cara tapizada de corrida. Él me inclinó, gel en ano. Polla en roseta, presión. Dolor picante, placer nuevo. Entró lento, centímetro a centímetro. Gemí fuerte. Me folló el culo rítmico, máquina. Sentí cada vena, dilatación. Él gritó, apreté nalgas, eyaculó dentro. Salió, ríos de semen del ano, filmado.

Bajé, cuerpo tembloroso. Vagina caliente, ano cosquilleo. Lengua en labios, sabor a lefa. Repleta, adicta. Miré a Sylvie, cómplices. Semanas después, carta: seleccionada. Pero esa primera vez… rompió algo. Inocencia ida, horizontes abiertos. Ahora, anhelo más. Cuerpos extraños, cámaras devorando. Adulta en carne viva.

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