Mi baño en Montreal no es grande. La vanidad aguanta firme. Sophie sentada allí, yo de pie. Nuestros labios se buscan. Corazón latiendo fuerte. Manos temblorosas recorren su piel suave. Toco su seno redondo. El pezón se endurece bajo mis dedos inexpertos. Ella acaricia mi espalda, mis brazos. Nervios me traicionan. ¿Es esto real? Meses sin vernos. Seis mil kilómetros atrás. Ahora, aquí. Su aliento caliente en mi boca. Gemidos suaves. Mi erección despierta despacio, frotándose entre sus muslos. Contra su sexo húmedo. Golpeando la puerta del deseo.

Sus dedos ágiles lo toman. Me masajea. Vuelvo a endurecerme por completo. Suspiro. La miro. Ojos llenos de fuego. Rechazo sus manos. Levanta su cadera. Guío mi miembro a su entrada. Ella inicia. Desliza mi polla en su coño apretado. Pubis contra pubis. Bocas separadas para jadear. Empujo. Ritmo creciente. Dedos entre vientres. Encuentro su clítoris. La hace saltar.

La Aproximación: Temblores de anticipación

—Hmmm, sigue, es tan bueno —ronronea.

Giro el pezón como al clítoris. Chupo el otro seno. Mordisqueo. Ella gime, mueve caderas. Me masajea con su interior. —Voy a correrme otra vez… Sus muslos me aprietan. Tiembla en orgasmo. Orgulloso, siento sus contracciones. No eyaculo aún. La beso en el cuello. Sostengo su cabeza. Sale mi polla, cubierta de nosotros. Besos calmados.

—Gracias. ¿No perfeccionaste técnica en mi ausencia? —bromea mutina.

Risas. Manos en su piel. Feliz. Separación superada. —Duchémonos juntos.

Agua corre. La admiro desnuda. Sube primero. Agua entre senos. La froto con jabón. Ella se ríe. —¡Lávate tú!

El Instante y la Huella: Explosión y despertar eterno

La beso. Dedo en su coño. Ritmo variado. Ella me masturba. —No aguanto más.

Me da la espalda. Culo perfecto. Agua resbalando. La penetro lento, luego feroz. Manos en senos. Claqueteo de carne. Dedos en clítoris. —¡Voy a correrme!

Eyacula gritando. La saco. Besos. Salimos envueltos en toallas. Frío. Se seca. Yo subo calefacción. En cama, blottis. Prometo placer con lengua. Ella finge negarse.

Besos langüinosos. Bajo por su cuerpo. Lame senos. Vientre. Montículo pelirrojo. Soplo su coño. Lengua en grieta. Clítoris hinchado. —¡Sigue!

Dedo dentro. Crocheteo el punto G. Se arquea. —¡Me corro!

Tiembla violentamente. La beso tierno. Se duerme en mis brazos. En penumbras, acaricio curvas. Mañana le diré que la amo. Esta primera vez rompió todo. Nervios convertidos en fuego eterno. Inocencia ida. Horizontes abiertos en su piel.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *