Al día siguiente por la mañana, me levanto y me cepillo los dientes con mi pasta favorita. Las tres minutos reglamentarias. Siempre llevo un tubo en el bolso. Es mi fetiche secreto, esa higiene que me excita de forma tabú.

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Al día siguiente, volvemos a los mismos bancos en la facu de Derecho, clase de derecho fiscal. Odio el administrativo, pero esto es como un idioma alienígena. Quién iba a decir que quince años después viviría de vender soluciones de desgravación fiscal a empresas. ¡La ironía total!

La Aproximación: Tensión y Deseo Incontrolable

Denis, Isa, François y yo en la última fila. François suspira por Isa, la reina de hielo que ni lo registra. El profe, un viejo más allá de la jubilación, megámano y misógino. Llama a sus libros ‘su biblia’. Su mujer lo trae y teje en el auto tres horas. Voz nasal, monótona. Me mata. Sensible a las voces masculinas, sufro.

La presencia de Denis me distrae. Su ‘Eau Sauvage’ me embriaga. Recuerdo nuestra noche anterior, sus besos prometedores. Su mano rodea mi cintura, se pega más. Cuerpos que se reconocen. Desliza la mano por el satén de mi vestido amarillo pálido, acaricia mi cadera. Tira su chaqueta vaquera sobre mis muslos. Temblo. ¿Qué hace?

Su mano sube despacio bajo la chaqueta, por mis muslos interiores. Quema. Mi corazón late fuerte. Plaquito mi mano sobre la suya. Susurro: ‘¡No, estás loco! ¿Ahora? Ni entiendo al viejo’. ‘Conmigo, el momento es cuando quiero. Aprenderás’. ‘Conmigo, cuando los dos. Quita la mano, pero no pierdes nada’.

‘ Tú no pierdes nada. Tengo revancha. Ganaste una batalla, no la guerra’. Nos picamos tiernamente. De pronto, la voz del viejo truena: ‘¡Eh, últimos de izquierda! ¿Comentario inteligente? Les fotografié. Silencio’. Denis retira la mano. Me alejo. Agua fría.

Pienso: la vida con él será montaña rusa. Sensaciones fuertes. Quiero morderlas.

Esa noche, ¡el gran momento! Me invita a restaurante, luego su casa. Primera noche. ‘Sé deslumbrante’, dice. Me gusta que mande. Suele controlar yo, pero él es hueso duro.

El Instante y la Huella: Explosión y Transformación

Robe negro ceñido, escote, hasta medio muslo, piel de durazno. Tacones altos, medias negras, lencería púrpura. Chignon desordenado, ojos ahumados. Perfume. Bolsa lista. Él, impecable en traje oscuro, camisa blanca. Ojos azules brillan. ‘Suerte que nos esperan, o te arranco los botones con dientes’.

Caminamos. Noche tibia. Intento su mano, pero soy enana sexy a su lado. Vertigo.

Cena genial. Bromas, tensión. Pago yo, invierto roles. ‘Pequeña peste, pagarás’. Me carga al hombro como saco. Río, pero en la calle, me baja en banco de parque desierto. Me abraza. Besos. Lengua lenta en labios, entr saliendo. Volcán. Contracciones bajas. Fiebre.

Baja breteles, seno al aire. No resisto. ‘No hables, no te muevas. Yo mando’. Dolor-placer. Teta en su boca, lengua en pezón. Gimo. Imagin clítoris lamido. Invierto roles.

Capitulo. Quiero ser suya. Baja todo, dedos en senos, teta. Bajo medias, tanga. Aire frío, mano caliente. Dedo dentro, suave. Mouillée. Dos dedos, fuerte. Basin sigue.

Lo miro, sexo húmedo. Agarro pelo, acerco a vulva. ‘Denis, por favor’. Pausa. Lengua en clítoris. Bebe, labios juegan. Espasmos. Exploto, aprieto cabeza. Primer orgasmo. Con él. Indescriptible.

TiemBlo, lloro. Me viste, besa, chaqueta. ‘Casa, descansa’. Lo seguiría al fin del mundo. Fin inocencia. Nueva yo.

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