En los baños del salón de recepciones. El corazón me late a mil. Fabien cierra la puerta. Sus ojos me clavan. No hay vuelta atrás. Me arrodillo en el suelo frío, restos de pis y papeles. Mi vestido blanco subido hasta las caderas. Las rodillas tiemblan. Sudor en la nuca. Él desabrocha el pantalón. Bragueta abajo. Mano dentro del bóxer. Saca esa bestia. Pesada. Gruesa. Venas hinchadas. Glande medio tapado por el prepucio. No está dura del todo, pero ya imponente. Bajo la vista. Se me corta el aliento. Miedo. Curiosidad. Excitación moja mi coño. Bate fuerte el pulso en las sienes. Pienso en Tom. En su permiso. En cómo llegué aquí. Un sí que me libera. Fabien sonríe. Espera. Mi boca se abre sola. Labios carnosos tiemblan. Respiro su olor. Almizclado. Hombre puro. Nervios me aprietan el estómago. ¿Y si no puedo? ¿Y si es demasiado? Deseo gana. Me acerco más. Calor de su piel. Primer roce. Dedos finos la tocan. Pesa en mi palma. La aprieto suave. Se endurece. Glande sale. Brillante. Húmedo. Un hilo de precum gotea. Lo miro fascinada. Mi inocencia se rompe aquí. Esta no es una mamada rápida a Tom. Esto es descubrimiento. Brutal. Real.

Sus bolas cuelgan pesadas. Como de toro. Las acaricio. Suavemente. Él gime bajo. Me anima. Boca cerca. Aliento caliente. Labios rozan el prepucio. Lo bajo con la lengua. Sabor salado. Nuevo. Adictivo. Lo envuelvo. Boca llena al instante. Gruesa. Llena mi mejilla. Muevo la cabeza. Lento. Nervioso. Saliva brota. Chorreo por la barbilla. Él crece más. Golpea el paladar. Intento más profundo. Garganta se cierra. Tos ligera. Pero sigo. Manos en sus muslos. Musculosos. Duros. Él agarra mi pelo. Suave al principio. Guía. Ritmo acelera. Cabeza adelante-atrás. Polla palpita. Venas contra lengua. Sabor intenso. Sudor. Piel. Me excita. Coño palpita. Mojada hasta muslos. Piernas abiertas. Dedos rozan mi clítoris. Pero no. Solo para él. Primera vez así. Devorándolo. Olvidando todo. Tom. La fiesta. El mundo. Solo esta verga. La chupo con hambre. Lengua gira en el glande. Aspiro. Fuerte. Él jadea. “Buena chica”. Temblores. Mi corazón explota. Sensaciones nuevas. Plenitud. Sumisión dulce. Pierdo el control. Lágrimas por esfuerzo. Pero placer. Mío. Suyo. Climax cerca.

La aproximación: nervios y deseo incontrolable

Él avisa. “Me corro”. No paro. Lo miro arriba. Ojos verdes suplican. Jets calientes. Golpean garganta. Trago. Uno. Dos. Tres. Espeso. Amargo. Dulce. Lleno la boca. Derrama comisuras. Él sale. Limpio con lengua. Beso el glande. Blando ahora. Brillante de baba. Me levanto. Piernas flojas. Boca hinchada. Sabor persistente. Él me da papel. Limpio. Maquillaje corrido. Salgo. Busco a Tom. En el coche. Él no mira. Pregunta. Silencio. Lo beso. Él sabe. Acepta. Mi inocencia muere esa noche. Adulta ahora. Saboreo el cambio. Nervios viran excitación eterna. Aquella primera mamada abrió puertas. A lo salvaje. Lo crudo. Nunca igual. Tom me mira. Sonrío. Libre. Marcada para siempre.

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