El fin de semana trajo calma. La piscina municipal, solo iluminada por luces submarinas, humeaba en penumbra. Me colé dentro, sigilosa. Pensé en jóvenes fiesteros, pero silencio total. Avancé. Y allí estaba Ilse. Nadando sola, ondulando como sirena. Sus curvas perfectas perfiladas en el agua. Faltaban mis latidos. Me escondí bajo el vaso, espiando por hublots. Sus nalgas redondas, pechos firmes. Caí enamorada. Profundo. El corazón me martilleaba el pecho. Sudor frío en la nuca. Miedo y deseo revueltos. Recordé la vergüenza de mi vello púbico, su coño lampiño tan puro. Pero ya no. Engullí orgullo y timidez. Me quité la ropa en segundos. Piel erizada. Caminé desnuda al borde. Ella emergió, agua a la cintura. Sonrisa. Brazos abiertos. ‘Ven’, murmuró. No hay vuelta atrás. Corazón en garganta. Salté. Graciosa, o eso quise.

Surgí ante ella. Brazos me atraparon. Pechos contra pechos. Mis 90B aplastados por los suyos, más grandes. Pezones endureciéndose juntos. Mirada tierna. Lágrimas mías se mezclan con agua. Cierro ojos. Labios entreabiertos. Su boca llega. Lengua suave invade. Salivas fundidas. Intenso, dulce. Su muslo se cuela entre mis piernas. Unión perfecta. Frote lento. Ritmo igual que su lengua. Presión en mis labios íntimos. Húmeda ya, mi salsa chorrea. Escondida por el agua, pienso. Yo atrapo su muslo. Siento su coño desnudo, liso, presionando. Calor extraño. Líquido caliente baja por mi piel. Ella para el beso. Ojos fijos. No asco. Placer. Aprieto más. Su cascada dorée me moja. Humillación exquisita. Abandono total. Explosión. Orgasmo fulgurante. Cuerpo temblando. Inesperado.

La Aproximación

Me hundo, braseo para calmarme. Ella me sigue. Baile acuático. Frenético, sensual. Manos en senos punzantes. Muslos rozan culos. Besos bajo agua. Cuerpos enredados. Mi melena rizada y pubis oscuro flotan. Su pelo corto rubio desaparece en sombras. Risitas. Salimos. Corremos a duchas. Pegadas. Agua caliente lava cloro. Besos nuevos. Toma mi cara. ‘Eres preciosa. Tus rizos… quiero dormir tocándolos’, dice con acento germano. Confieso miedo, su pureza, mi ‘touffe’ vulgar. Guío su mano a mi vello. Toco sus labios hinchados, lisos. Jugosos. Me arrodillo. Beso su sexo. Tierna. Lengua entra. Sabor dulce, yodado, picante. Exploro pliegues. Hallo clítoris. Lo chupo suave. Gime. Cadera avanza. Vientre contra mi cara. Libera. Chorros en mi boca. Gozo suyo me inunda. Después, paz. Inocencia rota. Mujer nueva. Huella eterna en piel y alma.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *