En el sauna, al fondo del segundo piso, en esa habitación oscura llena de glory holes. El corazón me late fuerte. Tengo treinta años, rubio, metro ochenta, setenta y cinco kilos. Mi mujer no sabe que soy bi. Solo quiero chupar pollas grandes. Pero esta noche, el vacío en el estómago es brutal. Ella no está. Entro, me desnudo, ato la toalla a la cintura. Camino despacio. El aire huele a sudor y sexo. Viejos cachondos rondan. No me interesan. Me meto en una cabina de glory hole. Espero. Sudor en la frente. ¿Y si pasa algo más? Miedo y ganas revueltas. Un black bajo de estatura aparece. Se acaricia frente a mí. Ojos que brillan en la penumbra. Entro en la cabina. Su polla sale por el agujero. La acaricio. Gruesa, no muy larga. Sale y forcejea la puerta. No sé por qué abro. Entra. Me empuja los hombros. Caigo de rodillas. Corro un condón. Me la mete de golpe en la boca. Me folla la garganta sin piedad. Gimo. Me encanta. Profundo, hasta el fondo. Minutos así. Me levanto. Me gira contra la pared. Resisto un poco. No vine para esto. Pero el deseo gana. ‘Moja tu culo’, dice. Escupo, meto dos dedos. Me aplasta contra la pared. Siento su verga en mi ano. Empujo. Él presiona. Entra de un golpe. Al fondo. Me revienta. Golpes secos. La cabina tiembla. Corazón desbocado. Primera vez que una polla me abre el culo. Dolor agudo, placer desconocido. Me folla como a una perra. Acelera. Gime. Se corre dentro del condón. Sale rápido. Me deja empalmado, culo ardiendo.
Salgo con la toalla. Miradas en la oscuridad. No he corrido. Sigo rondando. Pocos quedan. Me rozan. Nada. Entro en una cabina de video. Puerta abierta. Me siento. Me pajeo viendo porno. Depresión leve. Un tío se acerca. Polla gorda, la menea. Me gusta. Le hago señas. Entra, cierra. Se planta ante mí. Le pongo condón. Chupo fuerte. Excitado por lo de antes. Dedo en mi culo dilatado. Su verga larga y gruesa. Me la clava en garganta. Para. ‘¿Quieres que te folle?’, dice. ‘Sí’. Me levanto. Escupo en el culo. Me apoyo en el asiento. Pone la polla. Entra fácil, el camino abierto. Me agarra las caderas. Me taladra. Duro. Me aplasta la cabeza en el rincón. Prostate masacrada. Sensaciones nuevas explotan. Voy a correrme. Él acelera. Grita. Se corre. Yo exploto al sentir sus contracciones. Inmóvil un rato. Sale. Tira el condón. Me deja exhausto. Otro asoma, pero no puedo más. Ducha rápida. Me visto. Vuelvo a casa.
La espera en la oscuridad
Culazo destrozado. Caminar duele delicioso. Esa noche crucé la línea. De chupapollas a puta follada. Inocencia rota. Ahora sé lo que es ser usado. El vacío se llenó, pero abrió un abismo. Vuelvo por más. El corazón aún late recordándolo.