Estaba en el asiento trasero del viejo coche. Invierno crudo. Nieve cayendo sin parar. Las ventanillas empañadas de escarcha. Dibujaba arabesques frágiles. Cabellos blancos, largos, locos. Dos rostros pálidos. Los míos y el suyo. Ojos brillantes como diamantes. Frentes tocándose. Narices rozándose. Labios congelados soltando volutas de aliento cargadas de amor. Se enredaban. Tejían lazos invisibles. Arriba, cielo hinchado de nubes y nieve. Sombra de una rama con pájaros cantores. Un óvalo grande, aún transparente, esperando el decorado del frío. Mis deseos allí. Inmóvil. Examinaba cada cristal. Soplo leve. Borro un detalle raro. Espero la nueva versión. Para mí. Solo para mí. Hasta que el frío me aleja.

El corazón me martilleaba. Él, mi primer amor. Cabello largo, pálido como la nieve. Manos temblorosas. Olía a lana mojada y tabaco. Estábamos solos. Padres en casa. Nosotros, fugados en ese coche aparcado en el bosque nevado. Sabía que no había marcha atrás. Miedo en el estómago. Como un nudo. Pero deseo quemando abajo. Piernas apretadas. Respiración entrecortada. Sus ojos fijos en los míos. ‘¿Estás segura?’, susurra. Asiento. Pulso acelerado. Sudor frío en la nuca pese al hielo exterior. Manos buscando las mías. Dedos entrelazados. Tiempos lentos. Nervios a flor de piel. Excitation del desconocido. Primera vez tocando lo prohibido. No paramos. El calor de nuestros cuerpos contra el frío.

La Aproximación

Sus labios rozan los míos. Primer contacto. Explosión. Suave al principio. Malabierto. Dientes chocando. Risas nerviosas. Luego, hambre. Lenguas enredándose. Sabor a menta y miedo. Manos bajan. Desabrocho su chaqueta. Torpe. Botones rebeldes. Su piel caliente. Pecho subiendo y bajando. Yo, quitándome el suéter. Frío mordiendo. Pero él cubre. Besos en cuello. Mordiscos suaves. Jadeos. Mano en mi pecho. Pezón endurecido. Gimo. Bajo. Pantalones. Cremallera rasposa. Dedos en mi humedad. Primera vez. Sensación nueva. Calor líquido. Temblor en piernas. Él se baja los vaqueros. Duro. Palpitante. Lo toco. Maliciosa. Piel suave sobre hierro. Guía mi mano. Ritmo torpe. Sudor mezclándose. Asiento reclinado. Piernas abiertas. Entra despacio. Dolor agudo. Lágrimas. Pero placer detrás. Empuje. Ritmo creciente. Cuerpos chocando. Gemidos ahogados. Ventanillas goteando. Escarcha derritiéndose con nuestro aliento. Clímax. Explosión. Vacío y lleno a la vez.

Después, silencio. Cuerpos pegados. Sudor enfriándose. Inocencia rota. Como cristal quebrado. Sensación de adulta. Mundo cambiado. Besos tiernos. Risas. ‘Te quiero’. Yo, sonriendo. Corazón calmado. Pero marca indeleble. Veinte años después. Hace más calor. Ventanas nuevas. Aluminio. Dobles. Isotermas. La escarcha no dibuja nada. Recuerdo ese invierno. Esa primera vez. Nervios. Placer crudo. Horizonte abierto. Para siempre.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *