Mis narices pegadas al cristal empañado. Afuera, los primeros fríos del invierno azotan los árboles desnudos. Hojas multicolores vuelan con el viento juguetón. Me estremezco. El viento levanta faldas invisibles, revela muslos que no son los míos. Una mesange en el sauce viejo parlotea tonterías. Pero dentro, el calor sube.
La puerta cruje. Su mirada resbala sobre la encaje de mis bragas. Corazón latiendo fuerte. Manos sudadas. Sé que no hay vuelta atrás. El deseo me quema el vientre. Nervios como mariposas afoladas. Él se acerca, piel fría del invierno. Me roza el brazo. Piel de gallina. ¿Y si duele? ¿Y si no gusta? Pero quiero. Quiero todo.
La Aproximación: Temblores de Deseo
Sus labios buscan los míos. Torpes al principio. Dientes chocan. Risas nerviosas. Manos temblorosas desabrochan botones. El edredón nos espera. Frío afuera, fuego adentro. Nos metemos. Sus dedos en mi nuca. Besos en el cuello. Respiro corto. Mi pecho sube y baja. Él huele a nieve y a hombre.
Sus manos bajan. Encaje rasgado. Pechos al aire. Pezones duros como el hielo. Los lame. Gimo bajito. Vientre contraído. Piernas abiertas por primera vez. Su polla dura roza mi muslo. Temblor. Miedo y excitación. ‘¿Estás lista?’, susurra. Asiento. Corazón en la garganta.
El primer contacto. Dedos exploran mi coño húmedo. Húmedo por él. Maladroite, pero delicioso. Frota el clítoris. Estrellas en los ojos. Piernas tiemblan. Boca en mi teta. Chupa fuerte. Grito ahogado. Él se posiciona. La punta entra. Duele un segundo. Lágrimas. Pero sigo. Empuja despacio. Lleno. Completo. Mueve caderas. Ritmo torpe. Sudor mezclado.
El Instante y la Huella: Placer Inolvidable
Bocas entreabiertas. Alientos calientes. Sus manos en mi culo. Aprieta. Yo araño su espalda. Más rápido. El viento silba afuera, como eco indecente. Papilas en mi vientre. Me consume. ‘Más’, pido. Él obedece. Profundo. Frota justo ahí. Explosión. Orgasmo me mata. Muero tres veces esa noche. Gritos en la noche. Amor animal.
Sus labios en mi espalda. Fuera, silencio de copos. Me volteo. Lo beso. Salado de sudor. Pecado dulce. Después del seísmo, ‘Te amo’. Magia del instante. Ojos en ojos. Mundo bascula. Abandono la conciencia.
Salgo del lecho. Nariz al vidrio. Bufo. Paisaje blanco. Él detrás, oliendo mi pelo. Dedo traza su nombre y el mío. Vitre chirría. Viento vibra como arpa obscena. Aube fría. Su rostro a medio almohada. Perfume suyo. Manos en mi nuca dorada. Reminiscencia de la noche.
Inocencia rota. Adulta ahora. Frío afuera, pero dentro arde para siempre. El invierno coquin nos abrió horizontes. Bajo el edredón, descubrí el placer. Nerviosa, excitada, viva.