En los vestuarios, el agua fría me empapa. La robe se pega a mi piel como una segunda epidermis. Siento sus miradas. Frédéric y Christophe, desnudos, con las pollas erguidas. Mi corazón late desbocado. ¿Qué hago aquí? Tengo 36 años, casada, madre. Pero sus ojos… ese hambre animal. Me excita. Me aterra.

El trayecto ya había sido tortura. Conduciendo, noté las piernas de Frédéric devorándome. Mi falda subía, mis tetas casi al aire. Son chicos, me dije. Pero no. Hombres jóvenes, atléticos, duros. En el espejo retrovisor, Christophe me espiaba. Nervios en el estómago. Excitación en el bajo vientre. No podía ignorarlo.

La Aproximación: Tensión y deseo incontrolable

Llego al campo. Me tumbo al sol. Despierto empapada de nuevo. Voy a los vestuarios. El cubo de Frédéric me cala. Río, insulto. Pero ellos se quedan mudos. Mi cuerpo transparente. Sus vergas tiesas. Rojo en las mejillas. Pulso acelerado. Frédéric se acerca. ‘Quítatela, se secará’. Dudo. Miedo. Deseo. La cremallera baja. La falda cae. Levanto los pies. Me agacho. Les muestro todo: tetas a Christophe, culo a Frédéric.

Se acercan. Nuestros cuerpos casi tocándose. Siento la polla de Frédéric contra mis nalgas. Manos en mi sujetador. Protesto débilmente. Sus pechos libres. Christophe los aprieta torpe, rudo. Labios de Frédéric en mi cuello. Mi voluntad se derrite. Dejo que sus manos exploren. Dedos en mi tanga, en mi vello púbico. Corazón martilleando. Sé que no hay vuelta atrás.

Frédéric baja mi tanga. Me inclino sobre Christophe. Entra de golpe. Su polla joven, dura. Eyacula rápido, inundándome de semen espeso. Frustrada. Christophe me ofrece la suya. La acaricio suave. Explota en mi mano. Pena en sus ojos. Inocentes. Malabares. Me excita más.

Propuesta mía: ducha. Agua caliente. Cuatro manos enjabonan mis tetas, culo, coño. Me arrodillo. Chupo sus pollas alternas. Lengua en glande, manos en huevos. Se endurecen. Christophe en el suelo. Me monto lenta. Ritmo controlado. Sus manos en mis tetas bamboleantes. Frédéric delante. Lo follo con la boca. Eyacula en mi garganta. Christophe acelera. Gozo gritando muda. Él me llena otra vez.

El Instante: Explosión de sensaciones brutas

Vestuario. Juegan con mi ropa interior. Me visto. Christophe me besa primero. Lengua en mi boca. Descubro sus pecas. Besos largos. Frédéric en mi cuello. Manos everywhere. Crema de nuevo. Christophe me alza a la mesa. Me penetra lento. Piernas en su cintura. Golpes potentes. Orgasmo brutal. Se alternan. Pollas sucesivas en mi coño. Pierdo la cabeza en placer infinito.

En el coche, insaciables. Christophe atrás, manos en tetas. Frédéric delante, dedos en coño y clítoris. Cuervos en curvas. Orgasmo al volante. Ojos cerrados. Cuerpo convulso.

* * * *

La gendarmería encuentra el coche contra el roble. Cuerpos inertes. Yo, acurrucada atrás. Esa primera vez… rompió todo. Inocencia ida. Vigor adictivo. ¿Cómo olvidar esa maladresse que me hizo mujer de nuevo?

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