En el asiento trasero de la limusina. El cuero cruje bajo mi peso. Donatella me mira con ojos de esmeralda. Furiosa. Ha arrancado su vestido. Un pecho desnudo. Perfecto. La piel de miel brilla. Mi corazón late como un tambor de guerra. Sé que estoy jodido. Ella amenaza. ‘Dile a mi padre que me violaste’. Recuerdo a Djordo. Muerto por mirarla. El miedo me recorre la espina. Pero el deseo quema más fuerte. Mi polla ya dura. Palpitante. No hay vuelta atrás. La agarro del muñeca. La tiro contra el asiento. Sus piernas se abren. Invitadoras. El perfume de su coño me invade. Sudor en mi espalda. Manos temblorosas. Esto es real. Mi primera vez con ella. La hija del Don. La ninfómana que me ha tentado meses. El cancer que roe mi voluntad.
Mis labios buscan su cuello. Salado. Ardiente. Ella desabrocha mi cinturón. Rápida. Febril. Mi pantalón baja. Mi verga salta libre. Gruesa. Lista. Ella la agarra. La menea. ‘Fóllame, Luigi’. Gime. Yo empujo. De un golpe. Su coño húmedo me traga. Estrecho. Caliente. Como terciopelo vivo. Sus abdominales se contraen. Un gemido largo. Sus uñas en mi cuero cabelludo. Dolor placentero. La penetro profundo. Ritmo salvaje. Sus pantorrillas en mis hombros. Más hondo. Claqueteo de carne. Sudor gotea. Sus ojos en los míos. Lágrimas de placer. ‘Trátame de puta’. Le meto su tanga en la boca. Silencio roto solo por jadeos. Mi polla la revuelve. Ella tiembla. Orgasmo la sacude. Chorros calientes. Sus pies bailan. La flor en sus sandalias rosas. Oscila.
La Aproximación
La suelto. Me subo a horcajadas. Su cara a mi verga. La empujo en su boca. Profundo. Hasta la garganta. Ojos desorbitados. Saliva chorrea. Me retiro. Exploto. Chorros blancos en su cara. Mejillas. Labios. Ella ríe. Lame. Limpia mi polla. Devora el semen. Caigo atrás. Exhaust. Ella ahí. Piernas abiertas. Coño hinchado. Vestido hecho jirones. Rostro pintado de blanco viscoso. Maquillaje corrido. Ríe como niña. ‘Genial, Luigi’. La limusina frena. Llegamos. Fans gritan. Ella se arregla. Un pecho fuera. Cabello apestando a sexo. Sale. Tetas al aire. Semen goteando. Sonríe a las cámaras. Sube las escaleras de Cannes. Yo quedo. Marcado. Inocencia rota. Ya no soy el mismo. Esa primera vez me abrió al abismo. Al vicio. Al olor de la muerte que lleva su risa. Ahora lo recuerdo. Nervios eternos. Placer que quema.