Empujo la puerta de la boutique. El corazón me late fuerte. Dudé afuera, la fachada discreta me intimida. Pero entro. El aire huele a encaje y deseo. Muros cubiertos de lencería antigua, dentelles, cintas. Levanto la vista. Dos jóvenes sonrientes, un poco afeminados, jeans y camisetas iguales. Sus ojos brillan.
—Qué podemos hacer por ti?
La Aproximación: Nervios y Deseo Irrefrenable
Vengo de parte de la dueña de Mod-boutique. Busco lencería para mi falda nueva, morada y negra, corta, con abertura. Me piden que me cambie en la cabina. Me da vergüenza, pero ¿qué riesgo con dos gays? Me pongo la falda y blusa. Salgo. Me hacen girar. Veo piel sobre mis pantis. Se ríen suave.
Sacan una guêpière iridiscente, medias de seda negra. Tamaño perfecto: 42, 95C. Entro de nuevo. Me desnudo. El cortina se abre. Uno entra sin pedir permiso.
—Olvidé el tanga.
Lo agarro, cierro. Intento abrochar la guêpière. No puedo. Las medias crujen bajo mis dedos, suaves. Pongo el tanga. Llamo ayuda. Entran. Silbidos.
—Te queda mejor que a Yves —dice uno.
El otro se quita camisa y pantalón. Lleva guêpière igual, con portalígaros. Jérôme cierra mis ganchos. Sus dedos rozan mis pechos, caderas, culo. No me molesta. Son afeminados. Pero Yves se acerca. Me agarra las caderas. Me atrae. Sus labios en los míos. Chaste al principio. Quiero retroceder. Me sujeta. Fuerza mi boca. Su lengua invade, muerde la mía. Besa de maravilla. El pulso se acelera. Sudor en la nuca.
Yves regaña a Jérôme: —Me prometiste no besar mujeres.
Lo castiga. Abre su camisa, baja pantalón. Jérôme en tanga y lencería. Yves saca su polla. Le obliga a chupar. Jérôme, al agacharse, me quita el tanga. Estoy entre ellos. Chupa a Yves, luego me lame el coño. Experto. Gimo. Yves me besa de nuevo. Le ofrezco los pechos. Los aprieta, pellizca. Mi vientre arde. Quiero sus pollas dentro.
El Instante: Explosión de Sensaciones Prohibidas
Me arrodillo. Robo la polla de Yves. Sabe salado, excitante. Mientras la chupo, Yves habla: —Trae a tu marido. Lo vestiremos de puta, lo follaremos delante tuyo. Regalo de San Valentín: cornudo primero, luego su culo.
Jérôme pone condón. Me prepara el culo. Entra fuerte. Más grueso que el de mi osito. Quiero a Yves en el coño. Pero él solo quiere mi boca. —¡Fóllame fuerte! —grito.
Me tumban de espaldas. Yves entra en mi coño. Ritmo sincronizado, cada vez más rápido. Vuelo. No sé mi nombre. No soy fiel. Solo puta en éxtasis. Gimen. ¿Cuántos orgasmos? Estoy rota.
Yves sale, quita condón. Eyacula en mis medias, vientre. (Necesitaré otra pareja para esta noche). Jérôme sale del culo, eyacula en mi cara, boca, cuello. Yves besa, lame su semen. Exhausta.
Se hace tarde. Ducha rápida. Me refresca. Salgo. Prepararon todo: medias con costura, guêpière, tanga, falda, blusa. Ropa vieja en bolsa.
Silban al verme. —Apúrate, no lo hagas esperar. Pero vuelve con él después de cenar.
Prometo. Besos en mejillas. Salgo corriendo al restaurante. Dejo la bolsa. Sé que volveré…
Aún siento el calor. Mi inocencia rota. Nueva yo nacida. Corazón acelerado por siempre.