En el asiento trasero del Audi robado. Riendo a carcajadas aún por lo de los policías. Carla al volante, yo atrás. El corazón me martilleaba. ¿Era esto real? Después de salvarla de esos mafiosos sucios, de verla chupar pollas para salvarnos. Mi polla dura como piedra. Nervios. Sudor frío en la nuca. Miedo a que nos pillaran. Pero deseo abrasador. Sus ojos en el retrovisor. Brillaban. Sabía lo que venía. No había marcha atrás. La carretera recta. Campos de arroz. Bruma matutina. Aceleró. Yo me acerqué. Mano en su hombro. Temblaba. ‘Para’, susurré. Ella sonrió. Maliciosa. Frenó en un desvío. Árboles cubriéndonos. Silencio. Solo grillos. Salí. Abrí su puerta. La besé. Feroz. Lenguas enredadas. Corazón desbocado. Manos torpes. Bajé su camiseta. Pechos firmes. Pezones duros. Gemí. Primera vez tocándola así. Solo. Sin trenes ni mafiosos. Nervios me atenazaban. ¿Y si volvían? ¿Y si era un sueño? Ella jadeaba. ‘Fóllame ya’. Palabras crudas. Me encendieron. La giré. Contra el capó. Bajé sus vaqueros. Culazo perfecto. String húmedo. Lo arranqué. Coño depilado. Brillante de jugos. Dedos dentro. Caliente. Resbaladizo. Ella arqueó espalda. ‘Más’. Batía mi pulso en oídos. Temblaba. Inocencia rota. Esto era pasar al acto. Real. Brutal.
Sus muslos temblaban. La penetré de golpe. Polla hinchada. Entró fácil. Mojada como puta en celo. Gemido gutural. suyo. Mío. Ritmo salvaje. Empujones nerviosos. Sudor goteando. Pechos rebotando. Manos en sus caderas. Marcas rojas. Primera vez sintiendo eso. Carne contra carne. Calor envolvente. Coño apretándome. Succionando. ‘¡Joder, Mick!’. Gritó. Yo gruñía. Animal. Olía a sexo. A gasolina. A miedo. Aceleré. Pelvis chocando. Clitóris frotando. Ella convulsionaba. Uñas en mi brazo. Dolor placentero. Explosión cercana. Corazón en garganta. Sensaciones nuevas. Vertigo. Puro. No más inocencia. Esto era ser hombre. Follar en fuga. Vida o muerte. Ella se corrió primero. Chorro caliente. Piernas flojas. Yo seguí. Bombeando. Semen erupcionando. Dentro. Fuera. Maculándola. Colapsamos. Jadeos. Risas nerviosas.
La aproximación: miedo y deseo entrelazados
Después. Silencio pesado. Cuerpos pegajosos. Semen chorreando por sus muslos. Mirada perdida. Inocencia ida. Adulto ahora. Sabía lo que era desear sin freno. Amar con rabia. Ella se giró. Beso tierno. ‘Mi héroe’. Yo sonreí. Amargo. Milan nos esperaba. Padre Manara. Peligros. Pero unidos. Corazón calmado. Tensión liberada. Huellas en la piel. En el alma. Primera vez. Marca eterna. Nervios convertidos en fuego. Horizonte abierto. No más niño. Hombre en llamas. Arranqué. Ella al volante. Manos entrelazadas. Futuro incierto. Placer recordado. Para siempre.