En el restaurante, mi corazón latía como un tambor desbocado. Frente a Jean, el vigilante del supermercado, alto, musculoso, con esa sonrisa lobuna. Sudaba frío. ¿Qué hacía allí? Mi marido me había empujado a llamar. ‘Prueba’, dijo. Yo, virgen de todo menos de él. Nervios me atenazaban el estómago. Hablamos poco. Sus ojos me desnudaban. Pagó la cuenta. Salimos. Paseo por el parque. Mano en mi cintura. Temblaba. Deseo subía como fiebre. Cada paso, más cerca del abismo. No podía retroceder. Lo sabía. Mi coño palpitaba ya, traicionero.

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El hotel acechaba al final del camino. Entramos. Silencio espeso. Ascensor. Su aliento en mi cuello. Puertas cerradas. Beso brusco. Lenguas torpes al principio. Manos everywhere. Maladresse excitante. Me quitó la blusa. Pechos al aire. Pezones duros como piedras. Gime bajo. ‘Eres preciosa’, gruñe. Yo, roja hasta las orejas. Primera vez con otro. Inocencia hecha trizas. Se desnuda. Polla enorme, tiesa, venosa. Trago saliva. Nunca vi una así. Mi marido, pequeño recuerdo. Esto, bestia.

La Aproximación

Me arrodilla. Ordena: ‘Chúpala’. Tiroso. Boca llena. Sabor salado, nuevo. Tosco al principio. Él guía mi cabeza. Gimo vibrando. Coño chorrea. Me tumba. Dedos en mi clítoris. Explosión. Jalo como nunca. ‘¡Sí!’, grito. Primera vez que un extraño me toca así. Entra. Lento. Estira mi carne virgen de otros. Dolor dulce. Ritmo acelera. Posiciones nuevas. De lado, encima, perrito. Cada embestida, oleadas. Corazón en garganta. Sudor mezclado. ‘¡Fóllame más!’, suplico. Olvido todo. Solo carne, latidos, humedad.

El Instante

Clímax brutal. Él se corre dentro. Yo, temblando, olas interminables. Primera vez real. No fantasía con mi marido. Carne ajena. Me visto. Piernas flojas. Salgo. Aire fresco. Culpa pincha, pero euforia gana. Llamo a mi marido tarde. ‘Todo bien’, miento al principio. Noche, confieso todo. Su polla enorme. Cómo me hizo chupar. Jodidas posiciones. Él se excita. Follamos salvaje. Yo, liberada. Gritos libres. ‘¡Tómame así!’. Segunda cita lunes. Sin bragas, falda larga. Duda. Matamos mañana follando. Él insiste. Bus. Roja. Todos saben, pienso. Mano suya bajo falda. Empapada. Lo dejo. Entro hotel.

Bruto desde puerta. ‘Puta’, dice. Me dobla. Penetra directo. Jalo violento. Rápido. Luego, ata al cama. Culito arriba. Chupa su verga flácida. Alguien atrás. Entra sin aviso. ‘Robert, mi colega’. Dos pollas. Turnos. Boca, coño, alterna. Llenada. Horas. Comblada. Gritos ahogados. Regreso exhausta. Cuento. Mi marido folla furioso. Jalo yo nunca. Ahora sé. Otros dan vicio, pero él amor. Inocencia rota. Adulta. Salope nacida. No más. Solo recuerdos. Nos excitan aún. Latidos eternos.

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