Todo empezó en el sofá de Marc, ese enorme mueble en su ático parisino. Las pizzas frías, las cervezas vacías rodando por el suelo. Ludovic, Marc –o Marco, como prefiere– y Julien, mis nuevos colegas de juegos de Xbox. La música retumba, fuerte porque los pisos de abajo están vacíos. Habíamos hablado de todo: exnovias, pollas largas, planes cul. Julien suelta que es bi. Mi corazón late fuerte. ¿Me molesta? No, digo. Pero siento el calor subir.
Julien pregunta si me he planteado probar con un tío. Todos lo hemos pensado de adolescentes, dice. Yo confieso que sí. El aire se carga. Electricidad. Sus ojos me miden. ¿Es una trampa? Manos en las rodillas antes, muslos pegados en el sofá estrecho. Cervezas justas, no para emborracharme, solo para soltar. Silencio pesado. Julien se baja el pantalón. ¡Joder! Se pone en puente contra la pared, se pajea furioso. Su polla crece, enorme, 20 cm. Me quedo boquiabierto. Se ríe, explica cómo apuntar al orgasmo propio. Se sienta, erección al aire. Nadie se tapa.
La aproximación: tensión en el sofá
Respiro agitado. Puedo irme. Pero no. Se acercan. Manos en mi pecho. Ludovic acaricia mi muslo derecho, Marco mi vientre. Me tenso. Expiro. Me relajo. Marco baja a mi paquete, lo masajea. Se endurece. ‘Si quieres irte, vete’, susurra. ‘No, está bien’, balbuceo. Me besan mejillas, bocas. Dos manos en mi polla ahora, suaves, firmes. ¿Queréis que os la menee? Asiento. Sacan sus vergas. Las agarro. Textura rara, venas, piel suave. Se ponen tiesas, como mazas.
Me desabrochan. Mi polla salta, dura como nunca. ‘No es tan grande’, digo. Ríen. Me pajean ellos, yo a ellos. Dulces, pacientes. Ritmo lento, no quieren acabar rápido. Julien propone la habitación. Vamos. Cama king size, inmensa. Se desnudan. Cuerpos perfectos, musculados. Yo flaco, panza. Me quitan la ropa, me tiran al colchón.
El instante: explosión de sensaciones
Julien: ‘¿Te la chupo?’ Sí. Su boca experta me funde. Agarro sus pollas de nuevo. Gimen. Me besan cuello, tetas, orejas. Lenguas. Piel contra piel. Elijo chupar a Julien primero. Se pone encima, su polla en mi boca. ¡Primera vez! Sabor salado, carne caliente, glande hinchado. Chupo torpe al principio, pero aprendo. Marco y Ludo se besan, se pajean, luego 69.
Manos en mi pelo, ritmo. Saliva chorrea. Doy y recibo. Yin yang. Marco para todo. Nos ponemos en cuadrado: bocas a pollas ajenas. Pruebo a Ludo, sabor distinto, saliva de Marco. Gimen fuerte. No hay vecinos. Yo gruño. Ludovic acelera, eyacula en Marco. Yo exploto en Julien, chorros potentes, él traga todo. Julien acaba en mí, semen espeso, lo bebo glup glup.
Agotados, tumbados. Sabor a polla, esperma en garganta. Corazón aún acelerado. Inocencia rota. Mundo nuevo. No más dudas. Esto es placer puro, sin complicaciones. Sé que volveré. Cuatro ahora, infinitas posiciones. Mi iniciación acaba de empezar.