En el quinto piso del apartamento en el 16º de París. El ascensor sube lento. Cada segundo aprieta mi pecho. Sudor en las palmas. He soñado esto mil veces. Pero ahora es real. Marie me espera. La ‘proffesseuse’. Mi salvación del estigma. Soné en la puerta entreabierta. Nadie en el pasillo. Corazón galopando. Camino sigiloso hacia la habitación del fondo. Derecha. Penumbra. Solo una silueta bajo las sábanas. Cierro la puerta. Tiemblo. Me quito la ropa. Piel erizada. Polla tiesa como nunca. Dura, palpitante. Me meto en la cama. El colchón hunde. Ella se mueve. Su mano roza mi muslo. Calor sube. Miedo y ganas revueltas. No hay vuelta atrás. Sus dedos suben. Toco su piel suave. Gruesa pero firme. Pechos pesados rozan mi brazo. Respira cerca. Huelo su perfume mezclado con algo íntimo. Mouille. Mi pulso truena en oídos. Ella susurra: ‘Tranquilo, chéri’. Voz maternal pero cachonda. Me besa el cuello. Labios húmedos. Electricidad. Quiero correr. Quiero follarla ya. Sus tetas aplastan mi pecho. Pesadas, calientes. Pezones duros pinchan. Mi mano baja. Encuentro su vientre redondo. Muslo carnoso. Abierto. Invitándome. Dedos rozan vello púbico. Húmedo. Calor de horno. Ella gime bajito. Mi polla late contra su pierna. Pre-semen gotea. Nervios me aprietan estómago. ¿Y si no funciona? ¿Si soy un fiasco? Ella agarra mi verga. Fuerte. Aprieta. ‘Qué rica’, dice. Jadeo. Todo vibra.
Sus labios bajan. Boca caliente envuelve mi glande. Lengua gira. Chupa suave. Luego hondo. Succiono. Pierdo aire. Caderas se arquean solas. Maladroite. Quiero durar. Pero no. Ella se sube encima. Rodillas a mis lados. Guía mi polla. Frotan entrada. Coño chorreante. Desliza. Cabeza entra. Aprieta. Virgen total. Resistencia. Empujo. Rompe. Dolor-placer mixto. Ella gime. Baja despacio. Centímetro a centímetro. Me llena. Calor viscoso aprieta. Mueve cadera. Ritmo lento. Yo empujo torpe. Manos en sus nalgas gordas. Carne rebota. Sudor mezcla. Pechos bailan sobre mí. Chupo un pezón. Salado. Ella acelera. ‘Sí, así’. Grito interno. Sensaciones nuevas explotan. Cada embestida frota dentro. Nervio desconocido enciende. Corazón en garganta. Piernas tiemblan. Ella aprieta con Kegel. Me ordeña. No aguanto. ‘Me corro’. Ella no para. Chorros calientes inundan. Profundo. Pulsa. Ella tiembla. Clímax suyo. Grita suave. Colapso juntos. Polla ablanda dentro. Semen chorrea.
La Aproximación
Quedamos quietos. Respira agitada. Beso su frente. Ya no soy niño. Hombre hecho. Inocencia rota. Plenitud extraña. Ella acaricia mi pelo. ‘Bien hecho, petit’. Salgo lento. Fluido mixto sale. Mancho sábanas. Mirada nueva. Mundo cambió. Bato alas adultas. Pero nostalgia punza. Aquella torpeza excitante. Latidos locos. Descubrimiento visceral. Nunca olvidaré su coño acogedor. Su generosidad carnal. Salgo vestido. Abrazo rápido. Puerta cierra. Bajo levitando. Libre. Marcado para siempre. Esa tarde de diciembre. El 16 de febrero. Mi B en su lista. Pero para mí, un A eterno.