Mi primera vez a la sombra de la Torre Eiffel: El despertar prohibido

En el despacho de Émilien, con la Torre Eiffel erguida como un dedo acusador al fondo de la ventana. El té humeaba olvidado. Mi corazón latía desbocado. Él se acercó por detrás. Sus manos en mis hombros. Temblé. ‘¿Qué ves?’, murmuró. La Seine, los barcos, la torre de hierro. Pero yo solo sentía su aliento […]