Mi primera vez en la trastienda: el fuego prohibido del trabajo

Estamos de vuelta en mi verdadero lugar de trabajo, al otro lado del murete que cobijó nuestros primeros escarceos. Mi sexo aún arde, caliente, húmedo. Floto en mi nubecita de placer. Lo miro frente a mí, con esa sonrisa ladeada que me enloquece. No hay tiempo para palabras. Entra una clienta. La atiendo, sonriendo por […]