Mi primera vez anal con el jefe: el despacho que cambió todo

Entro en su despacho. Corazón latiendo fuerte. Ayer su mano en mi entrepierna. Hoy llevo medias con ligueros. Obediente. Me pide acercarme. Me pongo de pie junto a su sillón. Leo las correcciones. Su mano en mi tobillo. Sube despacio. Piel erizada. No digo nada. Ayer me excité. Hoy deseo más. Dedos por mi pantorrilla. […]