Mi Primera Vez en el Cobertizo: El Despertar de mi Deseo

Aquel domingo, el cobertizo olía a madera húmeda y heno seco. Esperaba a Philippe con el estómago revuelto. El sol filtraba rayos polvorientos por las rendijas. Mi corazón martilleaba. ¿Y si mamá nos pillaba? ¿Y si él me veía como una niña? Pero el deseo ardía. Sus cartas me habían encendido. Bajo el gran roble […]