Mi primera vez con cinco pollas en la playa

Aquella noche de tormenta, en la habitación oscura. El trueno retumbaba. Séverine entró, solo con chándal, sin bragas ni sujetador. Mi corazón latía fuerte. Sabía que no había vuelta atrás. Le acaricié los pechos bajo la camiseta. Sus pezones se endurecieron. Bajé la mano al pantalón. Estaba empapada. Tembló, apretó los muslos. La masturbé de […]