Mi primera vez con la condesa: nervios, pies y deseo prohibido
Soné a la pesada puerta del castillo. El carillón resonó lejano. Golpeaba el pie por nervios. Miré alrededor: jardines infinitos, huertos, estanques. Mi Twingo parecía un juguete al lado de las berlinas lujosas. Calor agobiante. Odié no llevar sandalias. Pasos dentro. Comprobé mi traje gris, falda estricta, escarpines negros. Sin medias por la canícula. La […]