Mi Primera Mamada a Otro Hombre: El Asiento Trasero que lo Cambió Todo

El asiento trasero de la berlina negra olía a cuero caro y a sudor contenido. La noche de agosto envolvía todo en oscuridad. Acabábamos de cenar en Brouage, una velada tranquila que engañaba. Martin, desde el volante, soltó la orden: ‘Anne, chúpamela’. Mi corazón latió fuerte. Miré a mi mujer. Ella se arrodilló ante él, […]