Mi primera vez vendada: cena libertina y pasión prohibida

En la mesa del sótano, con los ojos vendados, frente a Florent. El corazón me late fuerte. Las lecturas eróticas aún resuenan en mi piel. Silencio denso. Todos suben, charlan ruidosamente arriba. Yo no quiero moverme. El cuerpo arde. Incandescencia pura. Siento su suspiro enfrente. Él tampoco se ha ido. Sonrío bajo el pañuelo. Sé […]