Mi primera vez con una mujer salvaje: nervios, deseo y entrega total

En la habitación del hotel, el corazón me latía en la garganta. Habíamos huido de aquellas locas, mi Eileen con mi camisa a cuadros, yo con el miedo y la polla tiesa de puro nervio. Nos reímos al principio, aliviados, pero el aire se cargó rápido. Ella me miró fijo, seria. ‘Dame todo tu dinero’, […]