Mi primera vez con Guillaume: el juego de cartas que rompió mi inocencia

Estamos avachados sobre los tapices gruesos, rodeados de cojines mullidos en su apartamento. El aire huele a margaritas y a algo más, algo cargado. Mi corazón late fuerte. Hemos pasado del pouilleux inquisidor al desvestidor-embrujador. Cada pérdida acelera todo. Nervios en el estómago, como mariposas locas. Sé que no hay marcha atrás. Sus ojos noisette […]