Mi primera vez a tres: Un, dos, tres… ¡Soleil!
Entramos en la habitación del hotel, el corazón me latía desbocado. Michel y Claude a mi lado, sus presencias como un imán. Cerré la puerta, el clic resonó como una sentencia. ‘Solo para limpiar la mancha’, me repetía, pero el aire estaba cargado de promesas prohibidas. Nervios en el estómago, manos temblorosas al sacar el […]