Mi primera vez con tres hombres rústicos en las Pírienes

Mujer en lencería

Me llamo Béa, rubia, mona, 24 años en Montpellier. Aquello fue hace unos años. Venía sola de Toulouse, desvío por un pueblo pirenaico para ver a mi amigo de 62. Paré en un bar cutre por un café. Solo viejos rústicos. Yo, adolescente liberada, con falda corta. Entré y todos me devoraron con la mirada. […]