Mi primera mamada en la oficina: Sophie rompió mi inocencia

En mi oficina. Ese despertador viejo marca las doce y media con un estruendo de resortes oxidados. Llevo toda la mañana pegado al ordenador, respondiendo quejas de clientes furiosos por nuestros productos de agroalimentario. Pilas de carpetas invaden el escritorio. La cabeza me va a estallar. No salgo a comer. Pido delivery chino de abajo: […]