Mi primera vez en el box del establo: el deseo prohibido con Maylis
Llegué tarde ese domingo. La sesión había terminado. Busqué a Maylis entre las cuadras. Ante el box de Ballemont de Piber, la vi. Bouchonnait a su lipizzano. Su silueta clara se fundía con los flancos potentes del caballo. Su melena negra caía como cascada. Vestía camisa blanca, jodhpur crudo. El cuero de la silla marcaba […]