Mi Primera Vez Dominando: La Noche Inolvidable con las Náyades

Entramos en esa sala de juegos privada. El corazón me latía fuerte. Dos camas dobles flanqueaban el espacio. Cruces de San Andrés, bancos de azotes, máquina folladora. Cuerdas, cadenas, pinzas, plugs. Todo esperaba. Las náyades nos miraban. La rubia de ojos azules insondables. La morena de mirada dulce. Togas cortas que dejaban ver curvas. Mi […]