Mi primera vez en el dormitorio: el salto que lo cambió todo

En el dormitorio del albergue portugués, la ventana abierta deja entrar la brisa salada. Estoy solo, castigado por el salto desde la roca. Nuño en la litera, polla ya medio tiesa de puro nervio. El corazón me martillea el pecho. ¿Vendrá? Lo convencí en susurros durante la cena. ‘Ven cuando la disco reviente y los […]