Mi primera vez en el sillón de la dentista: nervios y placer prohibido

Pareja abrazada

El jueves llegó eterno. Mi corazón latía fuerte camino al consultorio. Hacía calor, como siempre. Sabía que era el último paciente. La secretaria se había ido. Solo ella y yo. Nervios me trepaban por la espalda. ¿Y si no pasaba nada? ¿Y si todo explotaba? Aparqué, tragué saliva. No había marcha atrás. Empujé la puerta. […]