Estaba sentada en el sofá del salón, con una revista en las manos. El corazón me latía fuerte. Los pintores terminaban en la cocina. Manuel charlaba sin parar, Rachid callado, pero sus ojos negros me devoraban todo el día. Mi vestido corto subía por los muslos. Sentía su mirada en mis pechos hinchados de leche. El porto me había soltado un poco. Sudor en la nuca. Miedo y ganas revueltas. Stéphane me había provocado esa mañana, exhibiéndome ante ellos. Ya no era la misma. El bebé dormía. No podía parar de pensar en el roce de ayer, en sus sonrisas. Rachid se acercó por detrás. Su presencia me erizó la piel. No me giré. Esperé. Mano suave en mi nuca. Dedos oscuros con pintura blanca. Deslizándose por mi cuello. Jugueteando con el colgante. Cerré los ojos. Calor subiendo. Bajó al sujetador. Desabrochó botones. Tocó mi areola. Suave. Tan bueno. Cabeza atrás. Sentí su polla dura contra mi nuca. Arañazos del sujetador abriéndose. Gota de leche en su dedo. Se la llevó a la boca. Otra mano en mi rodilla. Subiendo lento por el muslo. Me exprimía el pezón. Leche chorreando. ‘No’, susurré. Pero era ‘sí’. Retuve el aliento en el borde de mi culotte.

Rachid rodeó el sofá. Se arrodilló. Nos miramos. Sonrisas. Se me abrían las piernas solas. Manos en mis caderas. Subió la falda. Bajó el culotte. Me miró el coño húmedo. ‘Élodie, nunca vi una mujer tan bella’. Boca en mis labios. Lengua dentro. Mordisqueo en el clítoris. Explosión. Lo apreté con los muslos. Orgasmo brutal. Boca brillante de mis jugos. Me levantó. Boca abajo en el sofá. Jupas arriba. Piernas abiertas. Sacó su verga. Larga, fina, venosa, circuncidada. Roja la cabeza. Me abrió. Empujó lento. Me llenó toda. Movimientos potentes. Regulares. Intensos. Gemí. Olvidé todo. Entonces, grito. Manuel delante. Polla corta, gruesa, morada. Sacada del slip. Contra mi cara. Rachid me follaba fuerte. Manuel en mi boca. Tirón de pelo. Chupé sin querer. Palabras sucias en portugués. Ritmo doble. Manuel gruñó primero. Semen en mi garganta. Rachid aceleró. Eyaculó dentro. Paraíso. Colapsé.

La Aproximación

Manos rudas en mis tetas. Manuel queriendo más. Lo empujé. Camille lloró. Vergüenza. Me vestí a prisa. Culpa aplastante. Primera traición. Siete meses después del parto. Con dos extraños. A la vez. Me lavé en la bañera. Sucia por dentro. ¿Por qué dejé que Rachid empezara? ¿Por qué chupé a Manuel? Puta descontrolada. Pero el sofá olía a sexo. Rachid volvió solo al final. Flores. Me desnudó. Caminé desnuda. Fotos. Lo perseguí al dormitorio. Me folló otra vez. Su verga eterna. Leche mía en su boca. 69 salvaje. Me corrió primero. Luego me cabalgó. Dos orgasmos. Semen en mí. Marcó su número en mi vientre. Se fue. Apartamento nuevo. Recuerdos calientes en las paredes. Inocencia rota. Mundo abierto. Ahora, soy otra.

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