En la habitación del hotel en Bruselas, el corazón me latía fuerte. Habíamos volado juntos después de tres meses de confinamiento. Clotilde, mi colaboradora, mi amante secreta desde Perú. Sus besos en los labios en el aeropuerto, su susurro: ‘Esta noche quiero que me sodomices’. Nervios. El estómago revuelto. ¿Y si dolía? ¿Y si no entraba? Ella quería que su marido fuera el primero, pero falló. Ahora, yo. El deseo me quemaba. Nos duchamos juntos. Sus pechos perfectos, sus curvas de madre. Le enjabono las nalgas. Mi dedo resbala en su raja. Entra fácil. ‘Eres flexible’, le digo. Sonríe, pero tiembla. Salimos. En la cama, la acaricio. Dedos en su clítoris. Otro en su ano. Gime. Contrae. Eyacula suave. La penetro vaginal. Levanta piernas sobre mis hombros. Corre rápido. Dos, tres orgasmos. ‘Ahora, el culo’, dice. Me posiciono. Guía mi polla. ‘Despacio’. Empujo. Sus ojos en los míos. El anillo cede. ‘¿Duele?’. ‘No, entra’. Me hundo. Besos. Empiezo lento. Sus bolas contra sus muslos. ‘Más fuerte’. Acelero. ‘Podrías correrte así’. ‘Sí, pero no quiero lastimarte’. Para. ‘No duele aún’. Pero sale. Miedo. Va al baño. Cambia idea. Cenamos. Compra plug en sex-shop. Para ella. Lo lleva puesto. Regresamos. Me dobla. Lengua en mi culo. Dedo. El estimulador prostático. Me hace correr. Abundante. Duerme pegada.
Al día siguiente, tras reuniones, volvemos. Ansiosa. ‘Hoy completo. Quiero tu semen dentro’. Quita el plug. Lo lleva horas. La lamo. Penetro vaginal. Piernas arriba. Eyacula ya. Repito. ‘Ahora’. Salgo. Bajo a su ano. ‘Guíame’. Empujo. Se tensa un segundo. ‘Ya pasó’. Hundo todo. Besos voraces. ‘Fóllame fuerte. Piensa en tu polla’. Acelero. Sus nalgas contra mí. Tensión sube. Corrojo. ‘Sí, dámelo todo’. Siento su alegría. Queda dentro. Besos. Lágrimas casi. ‘Casi digo te amo’.
La espera ardiente antes del acto
Después, ducha. No duele. ‘Éxito. Franqueé un paso’. Cena. Llama a Olivier. Doble sentido: ‘Simon se dejó convencer. Superó reticencias’. Él ríe. Yo atónito. Su libertad calculada. No miente, omite. Regresamos. Mañana final: vaginal intenso. Eyaculo dentro. ‘Adicta a esta posición’. En aeropuerto, susurra: ‘Bucal, vaginal, anal. Los tres contigo. No elijo’. Sonrío. Su marido pregunta por mi sonrisa. ‘Placer trabajar contigo’. Corazón acelerado aún. Inocencia rota. Horizontes abiertos. Nervios viraron placer. Ahora, anhelo más. Ella, libre. Yo, marcado.