Estaba en la bañera. Agua tibia hasta la cintura. Vapor subiendo. Ojos cerrados. El corazón late fuerte. Siempre fantaseo aquí. Seguro. Lejos de sus ojos. Pero hoy, algo nuevo. Su hija. La jeunette. Primera vez que la imagino así. Nuda. Labios suaves en mis muslos. Mi polla se endurece sola. Miedo. ¿Y si entra? Puerta sin cerrojo. Pero no paro. El deseo gana.
Manos flotan. Rozan el vientre. Bajan lentas. Dedos tiemblan. Toco la base. Piel sensible. Late. Imágenes: su pelo cayendo sobre tetas firmes. Quiero olerlo. Chupar pezones duros. Corazón galopa. Sudor en la nuca. Agua chapotea leve. ¿Escucha? No. Sigo. Mano aprieta. Sube y baja despacio. Primera vez tan real. Su coño gordo aplastando bocas jóvenes. Lenguas en su culo. Phalanges aceitadas. Gemidos en mi cabeza.
La aproximación: miedo y deseo en el agua
Tensión sube. Piernas tiemblan bajo el agua. No hay vuelta atrás. Sé que cruzo la línea. Fidelidad física, sí. Pero mente, mía. Acelero. Polla hinchada. Cabeza roja. Imagino sus nalgas abiertas para mí. Roseta cediendo. Mi lengua dentro. Corazón en la garganta. Nervios a flor de piel. Maladroite. Agua salpica. No controlo. Primera vez que la nombro en silencio. Dos sílabas. Dulces. Prohibidas.
El clímax llega. Explosión. Semen sale en chorros. Labios abiertos. Su nombre escapa. Suspiro. Éxtasis puro. Sensaciones nuevas. Brutales. Muqueuses ardiendo de placer. Olas sacuden el cuerpo. Agua turbia ahora. Pero ojos se abren. Ella está ahí. En la puerta. Nuisette transparente. Ojos negros de rabia. Alta. Imponente. Mano con la radio. Mi minicadena. Enchufada. Peligro.
El instante y la huella: clímax, furia y vacío
No respiro. Ella avanza. Mano sube. Curva furiosa. Abajo. Entre mis muslos. Impacto. Dolor atroz. Nervios genitales destrozados. Grito mudo. Pero vivo. Cable corto. Se desenchufa. Radio hunde. Se llena de agua. Ella paralizada. Me mira. Muerte en los ojos. Luego, se va. Silencio eterno. Sin palabra. Sin lágrima.
Ahora, vacío. Vagabundeo por la casa. Sombra sin alma. Aquella primera vez me mató. Inocencia rota. Fidelidad mental, perdida. Quería expiar. Cravache en mis nalgas. Pinzas en pezones. Protesis en mi culo. Beber su pis. Humillación total. Pero nada. Ella se fue. Yo, muerto vivo. Descubrimiento amargo. Horizontes oscuros abiertos. Placer culpable eterno. Corazón aún late nervioso. Recuerdo la maladresse. La excitación. El fin.